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“En Busca Del American Dream: Monumento Sobre Migración En Muro Fronterizo”, texto de Bárbara Perea Legorreta para el catálofo Fuga y Entropía


 

En este ensayo analizaré a profundidad un proyecto para Monumento sobre migración en muro fronterizo, concebido por Miguel Rodríguez Sepúlveda entre 2019 y 2020. Dicha obra tiene una doble vertiente: por una parte la maqueta en sí, presentada públicamente en un espacio de exhibición, y por otra la proyección de la misma hacia un futuro donde se realizaría la intervención en una sección del muro fronterizo entre Estados Unidos y México, es decir, a gran escala.


 

I

Monumento sobre migración en muro fronterizo (2019-2023)[1] ─un proyecto consistente en dibujos en acuarela que representan el muro fronterizo y una montaña de palomitas de maíz─ fue concebido por el artista en un periodo donde la política trumpista relativa a temas migratorios se había tornado completamente hostil hacia los migrantes: no solo criminalizaba a quienes cruzaran la frontera en busca de asilo, sino que además representaba una sistemática violación a los derechos humanos de poblaciones en estado de extrema vulnerabilidad.

            La amenaza de la erección de un muro a todo lo largo del territorio fronterizo, piedra angular de la campaña presidencial de Trump desde 2016 ─incluso jactándose de que el costo del mismo sería asumido por México─, se convirtió en el símbolo de estas políticas, ocupando constantemente los imaginarios nacionales en ambos lados de la frontera, al tiempo que los noticiarios se inundaban de imágenes de niños aprisionados en centros de detención para migrantes.

            En ese periodo también estaba en discusión y renegociación el entonces aún vigente TLCAN[2] con posiciones férreas y antagónicas de los tres estados participantes ─particularmente por parte de Estados Unidos─, mismas que prolongaron las negociaciones durante meses, sin que uno u otro cediera en temas clave para sus economías. De manera estratégica, el gobierno estadounidense ejerció presión sobre el gobierno mexicano, amenazando con aranceles y condicionando la firma de un nuevo tratado ─el T-MEC─ a la modificación de las políticas migratorias en México, obligándolo, por ende, a contener las oleadas migrantes dentro de su territorio, con políticas más estrictas y programas para que los indocumentados centroamericanos permanecieran en el país. [3]

            Otra disputa política y económica entre Estados Unidos y México, directamente vinculada con el T-MEC, estalló a finales de 2020 cuando Andrés Manuel López Obrador, por decreto presidencial, pretendió prohibir gradualmente la importación de maíz transgénico para consumo humano y el uso de glifosato como pesticida en los cultivos dentro del territorio nacional,[4] disputa que se ha recrudecido en meses recientes y que nuevamente amagó con aranceles y otras penalizaciones, de escalar el desacuerdo y en caso de que la corte correspondiente fallase contra México.

            Los poderosos lobbies de agricultores de Estados Unidos y el propio gobierno de Biden han asumido la postura de que los argumentos de México ─daños a la salud y al medio ambiente, y conservación de la agrobiodiversidad─ carecen de fundamento científico, considerando que ni el maíz transgénico ni el glifosato son en ninguna forma dañinos, y que en cambio las pérdidas económicas derivadas de esta prohibición resultan injustificables. Estados Unidos, el mayor productor de maíz a nivel mundial, ve amenazada la exportación de 17 millones de toneladas a su socio comercial, una potencial pérdida económica de cinco mil millones de dólares. [5] 

En los imaginarios nacionales de su vecino del sur, es claro que el valor del maíz tiene raíces mucho más profundas: atentar contra este cultivo no solo es atentar contra la autonomía alimentaria y el patrimonio cultural del país sino contra la soberanía misma de la nación y el pueblo de México. 

            Significativamente, uno de los grupos de campesinos y activistas medioambientales, la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, conformado en 2007 para intentar bloquear la entrada de maíz transgénico a México, se define en sus comunicados como “las mujeres y hombres de maíz”. [6]

 


II

La domesticación del maíz comenzó hace unos diez mil años, cuando asentamientos humanos en la zona de Jalisco empezaron a seleccionar y cultivar el teocintle,[7] especie de maíz silvestre. Ya en 6250 a.C., según hallazgos arqueológicos de los valles centrales de Oaxaca, había mazorcas en esa zona.[8] Asimismo, los vestigios más antiguos de palomitas de maíz hallados en Perú datan de hace 6700 años, aproximadamente.[9] Los mexicas también utilizaban el maíz reventado en distintos rituales para adornar a las doncellas que participaban en ciertas fiestas, como las que honraban a Xipe Tótec y Huitzilopochtli, según relata Fray Bernardino de Sahagún:

[…] Entre estos también danzaban las doncellas, afeitadas y emplumadas de pluma colorada todos los brazos y todas las piernas, y llevaban en la cabeza puestos unos capillejos compuestos en lugar de flores con maíz tostado que ellos llaman momóchitl, que cada grano es como una flor blanquísima. Estos capillejos eran a la manera que los capillejos de flores que usan las mozas en Campos, por mayo. Llevaban también unos sartales de lo mismo colgadas deste (sic.) el hombro hasta el sobaco, de ambas partes […].[10]

Pese a sus orígenes ancestrales en las culturas antiguas del continente, para nuestro vecino norteamericano, la palomita de maíz está inextricablemente relacionada con la industria cinematográfica.

            Aunque los colonizadores del oeste de Estados Unidos en el siglo XIX ya comían maíz tostado y reventado como desayuno, el consumo de la palomita de maíz a mayor escala se posibilitó gracias al empresario Charles Cretors, quien en Chicago, hacia inicios del siglo XX, inventó las máquinas que facilitaban su producción y distribución: nacieron los carritos de palomitas que en los años de la Gran Depresión popularizaron su consumo por el bajo costo, de entre cinco y diez centavos por bolsita. También fue introducida como botana en los teatros y cines hacia fines de los años treinta, donde generó ganancias mayores a las del boletaje. Pero es durante la Segunda Guerra Mundial cuando la escasez de azúcar en Estados Unidos generó una verdadera alza en el consumo de palomitas de maíz en la población: la botana que no necesitaba endulzantes triplicó su producción en ese periodo.[11]

            En Estados Unidos, durante los primeros meses de la pandemia, las comercializadoras de palomitas registraron alzas significativas en sus ventas: 50% en las palomitas para microondas y entre 70 y 80% en el maíz para prepararlas.[12] Aunque los cines permanecieran cerrados, era claro que la gente consumía las palomitas en casa. De hecho, en tiempos de recesión y crisis en Estados Unidos, regularmente aumenta la asistencia a los cines, resultando una forma de entretenimiento accesible en tiempos de carencias. Esto es tan relevante a nivel económico que se ha dado a conocer el indicador popcorn index.[13] Por ello, durante la Gran Depresión, los productores de maíz, a diferencia de otros agricultores, no sufrieron pérdidas significativas. El maíz, como cultivo, parece gozar siempre de bonanza y producir ganancias y empleo, empleo que depende directamente de mano de obra migrante.

            Es bien sabido que la fuerza de trabajo migrante en Estados Unidos en el sector agricultor es un motor económico fundamental: 73% de la fuerza laboral del campo es migrante, el 50% son indocumentados. Se requieren entre 1.5 y dos millones de trabajadores para suplir las necesidades del sector, una fuerza de trabajo sujeta a la ilegalidad y a condiciones paupérrimas y plagadas de abusos. Si los agricultores en Estados Unidos no cubren su fuerza laboral o se vieran obligados a pagar salarios justos, se estiman pérdidas económicas de entre 30 y 60 mil millones de dólares, y los efectos en el alza de precios al consumidor, inviables. [14]

            Es también de vital importancia para la economía mexicana esa labor migrante que envía remesas al país y que representa un 4% del PIB.[15]

 


III

La obra parte de un capítulo monumental en el trabajo de Rodríguez Sepúlveda, opera tal vez a manera de ficción especulativa planteando un proyecto de intervención hasta ahora no realizado.  Puede situarse dentro de una larga historia de obras creadas en y para la frontera, entre las que existen numerosas acciones y algunas obras semipermanentes, en su mayoría comisionadas por el festival INSITE en la frontera entre Tijuana y San Diego. [16]

            Jugando con nociones de Land Art, la obra propone una intervención a gran escala sobre un paisaje determinado, pero a la vez establece una relación entre el paisaje y el espacio de la galería al instalar este boceto tridimensional en un espacio expositivo: lo que Robert Smithson estableció hacia fines de los años sesenta como la dialéctica del sitio/no sitio en una serie de obras donde elementos del paisaje (rocas, arena) eran tomados de locaciones naturales y colocados a manera de instalación en un espacio de exhibición: el no sitio.[17] El “sitio”, para Smithson, correspondía a un espacio exterior sujeto de intervención, entre los que figuran obras como Spiral Jetty (1970), Glue Pour (1969) o Asphalt Rundown (1969), parte de sus Earthworks; estas últimas utilizaron materiales sintéticos en dos locaciones exteriores. Glue Pour ─intervención que consistió en derramar un tambo de pegamento sintético en la ladera de una colina─ fue comisionado por Lucy Lippard como curadora de la exposición 995,000 para la Vancouver Art Gallery, mientras que Asphalt Rundown consistió en el derramamiento de asfalto caliente en la orilla de una cantera en las afueras de Roma.

            Además del guiño a Smithson con este “derramamiento de palomitas” en el muro fronterizo, Monumento evoca también un caso ejemplar de escultura pública de sitio específico: el Tilted Arc (1981) de Richard Serra, una obra que abrió una herida incómoda en una plaza pública en Nueva York y que fue retirada tras una intensa polémica. Los habitantes del lugar y usuarios del espacio protestaron y argumentaron, en su momento, que la escultura cortaba la plaza impidiéndoles el paso, por lo que demandaban que se moviera a otra parte: a tan solo dos meses de haberse instalado, ya había una petición que reunía mil 300 firmas en su contra. El artista, en cambio, argumentaba que al ser planteada como una intervención de sitio específica para esa plaza, retirarla equivalía a destruir la obra. [18]

            La intervención de Serra fue diseñada para la Federal Plaza, actualmente también sede de edificios gubernamentales ligados con políticas migratorias: es curioso que fuera ahí donde se instalara un muro de acero que impedía que las personas cruzaran el espacio para llegar a sus lugares de trabajo. La vehemente reacción en contra de la limitación a la libertad de movimiento de los usuarios de la plaza resultó en dos juicios para determinar su futuro. La obra solo permaneció en el lugar de 1981 a 1989.

            Además de las referencias a la escultura minimalista o el Land Art, se puede también argumentar una cita a las obras de Félix González-Torres Untitled, (portrait of Ross in L.A.) y Untitled (Loverboys), ambas de 1991 y en las que el artista retrata el cuerpo de su pareja y el propio en forma de dulces envueltos en celofán con la intención de que el público los consuma.

            Las instalaciones de González-Torres, alusivas a la desaparición del cuerpo ─un cuerpo enfermo, que se va consumiendo[19]─, poseen una fuerza ritual que se puede relacionar con tradiciones religiosas y espirituales de diversas culturas, entre ellas las mesoamericanas, donde la ingesta ritual del cuerpo humano está presente de manera directa. Además del catolicismo, donde el consumo es simbólico en el acto de comunión, representado por la hostia y el vino consagrado. Las instalaciones ofrecen la posibilidad de que los dulces se vayan reemplazando a medida de su paulatina desaparición, abriendo también la interpretación hacia el concepto de lo eterno. Las palomitas en el muro ofrecen también este contraste entre lo permanente y lo impermanente: el acero y concreto yuxtapuestos al material orgánico perecedero.

            Las palomitas en el proyecto de Monumento remiten, también, al maíz como la base de la alimentación de las culturas mesoamericanas. Este ocupa, además, un lugar preponderante en las cosmovisiones de las culturas antiguas con deidades específicas dedicadas a su cultivo[20] y donde el acto mismo de creación del hombre con masa de maíz deja en claro su vital importancia, idea que incluso trasciende hasta nuestros días. Según quedó asentado en crónicas del siglo XVI, el consumo ritual de carne humana en la cultura mexica se realizaba junto con maíz, en un guisado llamado tlacatlaolli (maíz de hombre), que se preparaba en la fiesta en honor a Xipe Tótec, base de lo que actualmente conocemos como pozole.[21]

            El uso de la palomita de maíz como elemento de consumo en Monumento apunta, desde mi punto de vista, hacia la desaparición, la muerte y la vulnerabilidad del cuerpo del migrante ─ese cuerpo de maíz─ que es ofrendado al agreste paisaje fronterizo y al cruce al purgatorio particular que es el estado alegal del indocumentado.

            Este tránsito entre vida y muerte del migrante que es el cruce de la frontera, puede equipararse al camino al inframundo ─el Mictlán─ de los mexicas. Dicho trayecto se conforma de nueve niveles descendientes de territorios inhóspitos, comenzando con el cruce de un río y atravesando “el lugar del viento de obsidiana”, es decir, donde el viento es afilado como cuchillo, y otras flagelaciones tales como saetas en el cuerpo y cruce por parajes agrestes. Para el trayecto por los nueve niveles, el difunto debía ir preparado con mantas, agua y otros objetos preciados para poder superar el camino. Las descripciones del trayecto al Mictlán se asemejan al cruce de un árido desierto plagado de peligros; quizá no deba sorprender que para la cosmovisión mexica, el Mictlán fuera la región del norte.

Para la cultura mexica, morir significaba ser devorado por Tlaltecuhtli, deidad de la tierra, para “nacer” en el inframundo: ser devorado y parido era el destino de toda persona.[22]



IV

La industria cinematográfica y de entretenimiento como aparato ideológico y promotor de la cultura estadounidense ha difundido la idea del American Dream a todo el planeta; Hollywood es pieza clave de la maquinaria de la construcción de ese discurso. Los migrantes que cruzan la frontera en búsqueda de ese sueño y se aventuran en la región de la muerte, esa tierra de nadie que es la franja limítrofe, van en pos del espejismo aspiracional de la forma de vida promovida por la cultura del espectáculo y a la que rara vez tienen acceso. Pero quizá el verdadero sueño de los dreamers, cerca de un millón de indocumentados residentes en Estados Unidos desde hace más de una década, sea dejar de estar en un limbo legal y que se les otorgue el estatus de ciudadanía en el país donde residen y donde contribuyen de manera vital a la economía.

            El costo político y económico para lograrlo ha hecho que programas como el DACA y el DREAM Act[23] ─que por lo menos permitirían que cientos de miles de indocumentados no corrieran el riesgo de ser deportados─ permanezcan enmarañados en disputas legales. El sueño americano queda siempre en esa promesa que no se cumple, tan fugaz y ficticia como las bellas ilusiones cinematográficas.

            Mientras el gobierno de Biden se prepara para enviar mil 500 tropas[24] adicionales a la frontera, nuevas oleadas migrantes se enfilan hacia la región de la muerte: montañas y montañas de maíz carne.

Ciudad de México, a 5 de mayo de 2023

 



[1] En 2019-2020 Miguel Rodríguez Sepúlveda crea este boceto para Monumento que ha tenido diversas iteraciones antes de la maqueta mostrada en el MARCO, donde no están presentes las acuarelas y donde adquiere monumentalidad.

[2]  Acabar con el TLCAN fue otra de las promesas de la campaña presidencial de Donald Trump.

[6] Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País.

“Desde 2009, cada 29 de septiembre, a iniciativa de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, se celebra el Día Nacional del Maíz con ceremonias, comidas, actividades artísticas, culturales y sociales a lo largo y ancho de la República Mexicana y en países hermanos de América Latina y Europa, denunciando la simulación, el desdén y la mediocridad de los gobiernos que ignoran a las mujeres y los hombres de maíz”. Consultado el 08/04/2023 en https://sinmaiznohaypais.org/quienes-somos-la-campana/

[9]  BBC News Mundo, 19/01/2012. Consultado el 07/04/23 en https://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/01/120118_peru_maiz_antiguedad_jgc

[10]  Sahagún, Fr. Bernardino de. Códice Florentino, Historia General de las Cosas de la Nueva España, Libro Segundo, Capítulo XXIV, 1569, Edición del Banco Nacional de México, México, 1982.

[11]  Wikipedia. Consultado el 08/04/23 en https://en.wikipedia.org/wiki/Popcorn

[16]  Amy Sara Carroll ha publicado un estudio comprehensivo de las obras realizadas en la frontera en el capítulo “Border” en REMEX, Toward an Art History of The NAFTA Era. University of Texas Press, 2017.

[17]  “The Nonsite (an indoor earthwork) is a three dimensional logical picture that is abstract, yet it represents an actual site in N.J. (The Pine Barrens Plains). It is by this three dimensional metaphor that one site can represent another site which does not resemble it—thus The Nonsite. To understand this language of sites is to appreciate the metaphor between the syntactical construct and the complex of ideas, letting the former function as a three dimensional picture which doesn't look like a picture”. Smithson, Robert, A Provisional Theory of Nonsites. In Robert Smithson: The Collected Writings, Jack Flam. University of California Press, 1996, p. 364.

[18]  Kwon, Miwon. One Place After Another: Notes on Site-Specificity, octubre, enero, 1997.

[19]  González-Torres y su pareja fallecieron de complicaciones relacionadas con el SIDA.

[20]  Arqueología Mexicana. Consultado el 06/04/23 en https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/los-dioses-del-maiz

Refiere Fray Bernardino de Sahagún sobre la fiesta en honor a Xipe Tótec: “Después de desollados, los viejos llamados cuacuacuilti llevaban los cuerpos al calpulco, adonde el dueño del captivo había hecho su voto o prometimiento. Allí le dividían y enviaban a Motecuzoma un muslo para que comiese, y lo demás lo repartían por los otros principales o parientes. Íbanlo a comer a la casa del que captivó al muerto. Cocían aquella carne con maíz, y daban a cada uno un pedazo de aquella carne en una escudilla o caxete, con su caldo y su maíz cocida y llamaban aquella comida tlacatlaolli”. Sahagún, Fr. Bernardino de. Códice Florentino, Historia General de las Cosas de la Nueva España, Libro Segundo, Capítulo XXI, 1569, Edición del Banco Nacional de México, México, 1982.

[22] Arqueología Mexicana.

“Una conclusión a la que llegué después de analizar los atributos de una deidad como Tlaltecuhtli, Señor/ Señora de la Tierra, fue que, independientemente de la manera de morir, una vez que esto ocurría, todos los individuos tenían que ser devorados por esa deidad, es decir, debían ser comidos por la Tierra real o simbólicamente. Esa era la función de Tlaltecuhtli.Poseedora de enormes dientes y colmillos, su función primordial era devorar la carne y la sangre de los muertos, fuera cual fuera la forma de muerte (Matos, 1997). Lo anterior se puede constatar en diferentes códices: en ellos se puede ver cómo los bultos mortuorios que contienen los restos de diversas personas y de astros como el Sol están siendo tragados por Tlaltecuhtli”. Consultado el 06/04/23 en https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/tlaltecuhtli-devoradoraparidora

[24] Para el próximo 11 de mayo, con el vencimiento de Title 42, política trumpista para la expulsión de migrantes, se esperan niveles de migrantes en la frontera que no se han visto en 20 años. Tan solo en noviembre de 2022, Estados Unidos expulsó más de 200 mil personas que buscaban asilo.

BBC News, 02/05/2023. Consultado el 05/05/2023 en https://www.bbc.com/news/world-us-canada-65461821.amp  

BBC News, 10/06/2021. Consultado el 05/05/2023 en https://www.bbc.com/news/world-us-canada-57422618


 

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